Cómo hacer una felación

Cómo hacer una felación

El sexo oral es una práctica que todos disfrutamos enormemente. Debido al calor y a la humedad que hay en la boca, el contacto con los genitales resulta muy placentero. Si no tienes claro si lo haces correctamente, hoy te enseñamos cómo realizar una felación.

Por qué practicar la felación

Practicar el sexo oral es algo que debemos hacer porque nos apetece y no porque nos sentimos obligados/as. Aunque para muchas personas todavía hoy puede resultar un tabú o sienten vergüenza al practicarlo, lo cierto es que puede producir un gran placer a ambos.

No obstante, como todo en la vida, hacer una felación correctamente también requiere de un poco de práctica. Si bien es cierto que cada persona tiene sus propias preferencias con respecto al sexo o al sexo oral, os vamos a dejar algunas pautas para que sea satisfactoria.

En cualquier caso, si tienes dudas sobre lo que haces o tienes alguna preferencia, debes comunicárselo a la otra persona. De nada sirve permanecer en silencio si algo no nos agrada o hacer una felación con inseguridad. La finalidad del sexo es que todas las personas implicadas obtengan placer.

Pasos para hacer una felación

Si tienes claro que te apetece hacer una felación, lo primero es avanzar de manera progresiva. Aunque ellos se excitan con mayor rapidez que las mujeres, tampoco hay que lanzarse a lo salvaje. Sin prisa, pero sin pausa. Comienza por poner el pene en tu boca sin realizar grandes movimientos, solo pasando la lengua con suavidad.

Poco a poco puedes ir introduciendo diferentes movimientos. Con la boca colocada en "O" iremos deslizándola arriba y abajo mientras jugamos con la lengua y succionamos levemente. Acompáñate de la mano y ve alternando, o combina tanto la boca como la lengua y la mano. A medida que la excitación suba te agarrará con mayor fuerza para guiarte con respecto a la intensidad.

Utiliza siempre la lengua

Además de la succión y el calor y la humedad de la boca, la lengua juega un papel importante al hacer una felación. Puesto que podemos moverla con mucha rapidez, nos sirve para subir la excitación enormemente.

No la utilices únicamente en el glande, sino que debes deslizarla también a lo largo de todo el pene. Prueba a ir variando y observa las reacciones; es muy fácil saber cuando algo produce mucho placer en el hombre.

Acaricia los testículos y el perineo

Al hacer una felación tendemos a pensar en el pene únicamente, y no hay que olvidarse de los testículos o el perineo. Si no tienes mucha confianza es posible que llegar a esta zona ponga al hombre en tensión.

Sin embargo, si la hay o te acercas lentamente, estimular esta región resulta muy placentero. En el hombre, la zona anal está llena de terminaciones nerviosas que conectan con la próstata. Recuerda mantener también el contacto visual al hacer una felación.

Combina la intensidad, el ritmo y los movimientos

Disfrutar mientras jugamos y variar lo que hacemos ponen al hombre en un estado de incertidumbre que resulta muy excitante. Puedes acelerar un tiempo y luego bajar la intensidad, centrarte un rato en el glande y luego descender a los testículos. Observa siempre las reacciones y muévete al ritmo que su excitación vaya marcando.

Por último, atrévete con la garganta profunda. Si no puedes introducir el pene completamente acompáñate de las manos. Al hacer una felación, tocar la garganta se asemeja al final de la vagina, es decir, el cuello del útero, y produce un intenso placer.

Lo más importante al hacer una felación es experimentar y divertirse haciéndolo. Pregúntale a tu pareja qué es lo que más le gusta y ponlo en práctica, pero no te olvides de añadir tu propio toque y sorprenderle. Y recuerda que si quieres potenciar tu rendimiento en las relaciones sexuales, disponemos de una gran variedad de productos naturales que te ayudarán a conseguirlo.

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