Cómo hacer el amor sin cansarse

Cómo hacer el amor sin cansarse

Hacer el amor sin cansarse es algo que nos gustaría a todos. Una buena sesión de sexo puede llegar a ser un ejercicio muy completo. Hay que reconocerlo: es una actividad que requiere ciertas capacidades físicas. No es necesario ser deportista, pero es un hecho que, quien está más o menos en forma, puede tener un sexo más intenso y variado. Elasticidad, fuerza y resistencia son habilidades que nunca están de más en la cama.

¿Ha pasado alguna vez, que te has agotado antes de lo previsto? ¿Has sufrido un calambre horrible en alguna posición diferente? ¿O amanecido con unas agujetas que no te dejaban ni moverte?

No te preocupes, es normal cuando se practica sexo ocasional o cuando se lleva una vida sedentaria. Sin embargo hay algunas posturas que permiten hacer el amor sin cansarse y variando del típico misionero. Toma nota.

La sillita

Que no te confunda el nombre, no hace falta sentarse en una silla, si no quieres. Aunque puede resultar interesante probar. Pero para empezar, basta con la cama. El hombre se sienta con las piernas cruzadas y la mujer se coloca encima, abrazándole con las piernas y los brazos. El ritmo lo lleva ella, balanceándose y apretándose contra el pene. Además permite que la pareja se pueda mirar y besar durante el coito. En esta postura se puede hacer el amor sin cansarse durante largo rato.

La cuchara

El hombre y la mujer se tumban de lado sobre la cama con las piernas un poco flexionadas. Él detrás de ella. La penetración se realiza desde atrás, y así el varón podrá acariciar los pechos y estimular el clítoris hasta alcanzar el orgasmo. 

En esta postura, si la mujer se inclina un poco más, la penetración será más profunda. Es cuestión de encontrar el ángulo adecuado que permita la estimulación del punto G.

La tabla de surf

En esta postura, ella es la que lleva el control. El varón ha de tumbarse boca arriba con sus piernas juntas. La mujer se coloca encima con sus piernas juntas también y apoyada sobre las manos o los codos. Los movimientos son de balanceo hacia delante y detrás o en circulo. El contacto de ambos cuerpos es total y al tener la mujer las piernas juntas, el canal vaginal está más cerrado por lo que la sensación es más intensa. 

Cuando los brazos se comiencen a cansar, es hora de cambiar de rol.

La tabla de surf inversa

En la inversa, ambos se tienen que dar la vuelta. La mujer boca abajo, y el hombre encima, también boca abajo y apoyado sobre las manos. Ahora es él quien manda y quien lleva el ritmo. La penetración se hace desde atrás y la mujer puede acariciar su clítoris mientras tanto si lo necesita para llegar al orgasmo.

Si ella separa las piernas y él baja un poco el torso, sosteniéndose sobre los codos, la fricción de la penetración será más profunda. 

Una ayuda extra

Si además de encontrar las posiciones que te permitan aguantar una maratón de sexo y hacer el amor sin cansarse, buscas aguantar más a nivel de erección, puedes recurrir a los vigorizantes naturales. Están formulados a base de extractos de hierbas por lo que no tienen efectos secundarios. Actúan directamente sobre el sistema circulatorio, proporcionando erecciones fuertes y prolongadas. Se pueden combinar con productos retardantes en spray, gel o crema. Consiguen restarle un poco de sensibilidad al pene, pero solo lo justo para aguantar más. 

En Vigorizantes Nature velamos por unas relaciones sexuales lo más satisfactorias posibles porque sabemos que contribuyen a una mejor salud física y psicológica. 

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