Cómo practicar el beso negro

Cómo practicar el beso negro

El anilingus o beso negro es la práctica consistente en la estimulación del ano con la boca. Por tanto, entra dentro de lo que llamamos sexo oral. Puesto que hay más personas seguidoras de las que realmente lo confiesan, hemos querido daros algunas pautas para practicar el beso negro de forma satisfactoria.

Por qué practicar el beso negro

El sexo consiste en experimentar y en atreverse a descubrir nuevas prácticas que nos produzcan placer. Cuando dejamos de jugar, corremos el riesgo de caer en la rutina, y este es el comienzo del fin de una relación.

Aunque el sexo anal es aún un tabú en muchas partes del mundo, el número de personas que lo practican o a las que les gustaría probarlo es mayor que el de quienes se atreven realmente a hablar de ello. En realidad, esa suele ser la tendencia con todo lo que se refiere a la sexualidad.

Sin embargo, y a pesar de que se relaciona erróneamente con las relaciones homosexuales entre hombres, practicar el beso negro puede ser muy placentero tanto para mujeres como para hombres homosexuales. Hay que recordar que son ellos quienes cuentan con una de sus zonas erógenas en el recto.

El ano es una zona muy sensible, ya que está lleno de terminaciones nerviosas. Son estas las responsables de que al practicar el beso negro pueda experimentarse un placer intenso. Siempre y cuando la zona esté limpia y ambas partes estén de acuerdo, no tiene por qué ser denigrante para nadie.

Además, si queremos realizar el sexo anal, practicar el beso negro es la mejor forma de lograr que el ano se relaje. Con la lengua podemos realizar caricias muy suaves y humedecer la zona, lo que hará que aumente la excitación y se facilite la posterior penetración.

Cómo hacer un beso negro

Si bien hemos comentado en otros artículos las claves para realizar un cunnilingus o una felación, practicar un beso negro es un territorio más libre. Dado que esta zona contiene tantas terminaciones nerviosas, siempre que estemos relajados, es muy sencillo sentir placer.

No obstante, algunos consejos a la hora de practicar el beso negro consisten en utilizar sobre todo la lengua para hacer caricias o penetrar y los labios para chupar. La lengua no solo nos permite lamer la región o masajearla con diferentes intensidades, también podemos introducir la punta dentro del ano.

No solo hay que enfocarse en el ano en sí, sino que hay que incluir los pliegues que lo rodean al practicar el beso negro. Cuando notemos que la zona ya se ha relajado y la persona se siente cómoda, podemos comenzar a introducir levemente la punta de la lengua.

Si lo deseamos, y la otra persona está de acuerdo, podemos combinar la lengua con el masaje utilizando los dedos. Habrá que tener mucho cuidado si tenemos las uñas largas o mal cortadas, ya que podemos provocar una herida.

Por último, hay que tener presente que al practicar el beso negro podemos contagiarnos de diversas enfermedades de transmisión sexual. Por tanto, conviene conocer el estado de salud de la otra persona y utilizar precauciones como un preservativo.

Practicar el beso negro puede ser tan satisfactorio como el sexo oral en los genitales. De ti depende obtener el máximo placer a través de tu cuerpo y saber proporcionarlo.

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